Lisboa
El Hospital de Bonecas

El Hospital de Muñecas (en portugués Hospital de Bonecas) de Lisboa es un lugar muy especial. Fue fundado en 1830 por una mujer llamada Carlota da Silva Luz, quien originalmente tenía una herboristería en la Plaza de la Figueira. En su tienda confeccionaba muñecas de trapo, y la demanda de reparaciones fue creciendo. Con el tiempo, el negocio pasó a manos de su familia, y hoy es gestionado por descendientes directos.

En su trasfondo histórico, el sitio está vinculado al antiguo “Hospital de Todos los Santos”, que fue destruido en el terremoto de 1755, y cuyo solar contribuyó a la configuración urbana de la plaza. Se ubica en en Praça da Figueira, nº 7, Lisboa.
Hoy en día es una tienda/restauración/museo de muñecas: reparan muñecas, peluches, trajes, accesorios; tienen muestra permanente de muñecas antiguas, juguetes y restauraciones.




Algunas curiosidades
Se le considera el hospital de muñecas más antiguo todavía en funcionamiento en su ubicación original en el mundo.
En el museo del hospital hay más de 4.000 muñecas de diversas épocas, estilos, materiales y países. La colección incluye muñecas del siglo XIX, muñecas alemanas antiguas, muñecas religiosas, Barbies modernas, peluches antiguos, muñecas de trapo tradicionales portuguesas, etc..
También descubrimos que había un espacio dedicado a «nuestra» Nancy de Famosa y las barriguitas.

La persona responsable del hospital nos explicó que muchas de las muñecas «ingresadas» no eran recogidas por las personas propietarias y eran añadidas a su colección permanente (museo del hospital). Un dato realmente curioso dado que en todos los años que llevamos realizando restauraciones de muñecas, sus dueñ@s siempre vienen a recogerlas.

Realizan restauraciones de todo tipo de muñecas: porcelana, trapo, plástico, incluso peluches. En las intervenciones realizan «trasplantes» de ojos, reemplazo de extremidades, ropa, limpieza, reconstrucción de zonas rotas y/o rajadas…. en conclusión, una «puesta a punto» completa.
Hay partes almacenadas (ojos, cabezas, extremidades) en cajones y vitrinas, para poder usarse como «donantes» cuando sea necesario.
A cada nueva restauración se le asigna una ficha («historia clínica») con información, nombre del propietario, país de origen, tipo de desperfecto, etc.
La propietaria actual, Manuela Cutileiro, describe que algunos “pacientes” son imágenes religiosas o figuras del Niño Jesús que llegan dañadas especialmente cuando llega la época de Navidad.
Su entrañable hospital lo describe como un «lugar dónde se cura la nostalgia«

En resumen, un lugar muy especial que merece la pena visitar si estás por la capital de Portugal.




















