Visitamos por primera vez la Fondation Louis Vuitton, ubicada en el Bois de Boulogne de París, es una institución sin ánimo de lucro creada por LVMH con el objetivo de promover el arte contemporáneo y la cultura, haciendo que el arte sea accesible a todo tipo de público.
Diseñado por Frank Gehry, es una joya arquitectónica compuesta por 12 “velas” de vidrio que flotan sobre estanques, cubriendo un núcleo de “icebergs” de hormigón. El conjunto, con más de 3.600 paneles de vidrio y 19.000 de hormigón, refleja la alta tecnología y un gran compromiso ambiental.

Le Bois de Boulogne nos recibe con sus mejores vestidos, tonos ocres y amarillos, alegres, ya han cumplido su función…
Las hojas de los árboles pasan a otra dimensión alegres y pizpiretas, no parecen tristes, porque volverán la primavera que viene.
Un entretenido paseo nos relaja y excita a la vez, nos preguntamos ¿Cómo será el museo?… tarda un poquito en aparecer, activando nuestra imaginación y aumentando nuestro deseo de verlo…

La belleza de la naturaleza es una dura competidora para el museo. Sin embargo se fusionan, sin rivalidad. Serenando el espíritu para prepararlo al encuentro del museo.

El museo se presenta como si hubiera surgido de las entrañas de la tierra de una forma natural.
Quizá las suaves formas de Frank Gerhy te embrujan. Su arquitectura curvilínea te va llevando a su terreno engatusándose, reduciéndote, sin imposición alguna y conduciéndote poco a poco a su terreno, que es, el de fascinarte sin que apenas te des cuenta.


El color, un color plateado de la arquitectura de F. Gerhy tiene un efecto muy relajante para la vista y para el alma. Te prepara el espíritu para poder disfrutar de su poderosa arquitectura aparentemente sencilla, pero llena de recovecos y misterios.
En Bilbao tenemos un claro exponente de su personalidad creativa con nuestro museo Guggenheim.

Personalmente a mí me ocurre con la arquitectura de F. Gerhy que al llenarme tanto pierde todo el interés la obra expuesta en su interior.
No hago más que dar vueltas alrededor de él, admirándolo cada vez más y empatizando absolutamente seducida por las emociones.
Igual me sucede con el museo de Bilbao, que lo rodeo continuamente sin decidirme muchas veces a entrar, diciéndome a mí misma ¡la próxima vez ENTRARÉ!


Sin embargo me llena tanto su exterior que sospecho que la obra del interior y las exposiciones, por muy hermosas que sean siempre se van a quedar pequeñas frente a la belleza del museo en sí mismo.

Frank Gerhy es muy coqueto y seductor, y se queja muy a menudo de que los medios dicen de su arquitectura que es ARQUITECTURA ESPECTÁCULO, él se enfada, pero no sé si ciertamente es verdad la profundidad de su enfado o es un juego hipnótico con el espectador, porque no puede haber mayor cumplido para un artista creador que su Obra sea práctica y además espectacular…


El único «problema», querido Frank Gerhy, es que tu arquitectura es tan espectacular, que no impositiva, pero Sí muy seductora bajo ese disimulo que no impone, pero sí seduce irremediablemente.

La Fondation Louis Vuitton es un centro cultural integral: un museo de arte contemporáneo, un espacio de creación y comisiones artísticas, y un foro de actividades educativas, musicales y académicas, todo envuelto en una arquitectura singular.

